André Laroze: “Las salidas a terreno y las prácticas en los bosques me hicieron preferir la carrera forestal”

André Laroze: “Las salidas a terreno y las prácticas en los bosques me hicieron preferir la carrera forestal”

Ingeniero forestal de la Universidad Austral de Chile (1985)  y PhD en Manejo de Recursos Forestales de la Universidad del Estado de Oregon, Estados Unidos (1994), André Laroze  ha desarrollado su carrera profesional en distintos lugares: como profesor en la Universidad Católica de Chile, consultor forestal en “Sistema Laroze Ltda.”, asesor de importantes empresas forestales en Chile y especialista forestal en la Oficina de Estudios y Políticas Agrarias del Ministerio de Agricultura, entre otros cargos. Desde este año 2013 trabaja en CertforChile.


¿Cuál es el aporte de un Ingeniero forestal en el cargo de Secretario Ejecutivo de CertforChile?

CertforChile es una corporación sin fines de lucro que administra el Sistema Chileno de Certificación de Manejo Forestal Sustentable. Como Secretario Ejecutivo me corresponde dirigir los lineamientos estratégicos, técnicos y administrativos del sistema a nivel nacional, y mantener la relación con PEFC Internacional para el reconocimiento global del sello CERTFOR. En lo inmediato, me corresponderá dirigir el proceso de actualización del estándar MFS que se iniciará en los próximos meses. Éste será un proceso participativo que involucrará a múltiples actores sectoriales, con distintas perspectivas en relación con la actividad forestal. Por consiguiente, para ser un referente válido para todas las partes interesadas, es fundamental tener un conocimiento de los aspectos productivos, ambientales y sociales asociados a la actividad forestal, que favorezca un dialogo efectivo. Me dijeron que fui elegido para el cargo porque durante los años que he dedicado al desarrollo forestal del país logré establecer una red amplia y diversa de contactos: en el ámbito académico como profesor universitario especializado en manejo de recursos forestales, en el mundo público como profesional ligado al diseño de políticas sectoriales, y como consultor he realizado proyectos orientados a mejorar la gestión de las empresas privadas.

Ud. fue jefe de la unidad de bioenergía de ODEPA y jefe de Cambio Climático de la misma entidad, en estos cargos, ¿qué funciones desempeñó?

En 2006, la bioenergía era uno de los cinco lineamientos estratégicos del Ministerio de Agricultura. En tal contexto, me correspondió dirigir el Comité Público-Privado de Bioenergía y ser contraparte técnica de los estudios que se realizaron para determinar el potencial de producción de biocombustibles a partir de los cultivos agrícolas tradicionales. Fue un trabajo muy interesante, en el que ODEPA trabajó en conjunto con otras instituciones públicas (especialmente CNE y FIA), para sumar nuestras capacidades en torno a un objetivo común de política pública. Nuestro principal aporte fue la preparación del documento “Contribución de la Política Agraria al Desarrollo de los Biocombustibles en Chile”, con base en la institucionalidad pública e instrumentos de fomento disponibles. Habiéndose cumplido los objetivos correspondientes a la etapa inicial de la Unidad de Bioenergía, a mediados de 2007 fui nombrado Jefe de Cambio Climático de ODEPA, para articular las iniciativas del Ministerio de Agricultura en este tema. Como parte de mis actividades fui Secretario Técnico del Consejo de Cambio Climático y Agricultura, y participé en la evaluación de los impactos esperados del cambio climático en el sector silvoagropecuario, así como en la identificación de las medidas de adaptación a tales impactos. También fui contraparte técnica de estudios relacionados con las emisiones de gases efecto invernadero del sector silvoagropecuario y las medidas para su mitigación. El cambio climático es un tema que me preocupa considerablemente, por lo que en términos personales, lo más importante para mí fue definir y gestionar los compromisos del MINAGRI en el Plan de Acción Nacional de Cambio Climático para el período 2008-09, junto con representar al Ministerio de Agricultura de Chile en las negociaciones de la Convención de Cambio Climático de las Naciones Unidas.

¿Son éstos  ámbitos de desarrollo actuales para los Ingenieros Forestales?

Ciertamente. El país tiene una demanda creciente de energía para su desarrollo industrial y la bioenergía es una fuente renovable con un gran potencial de expansión en la matriz nacional. Debido a nuestra limitada disponibilidad de suelos agrícolas y relativamente mayor superficie de terrenos forestales, es claro que la bioenergía se obtendrá en gran medida de la biomasa proveniente del manejo de bosques nativos o bien de plantaciones dendroenergéticas, ampliando con ello el campo ocupacional de los ingenieros forestales. En relación con el cambio climático, la información disponible indica que en el sector forestal es posible implementar medidas de mitigación de los gases de efecto invernadero que son costo-efectivas para la realidad chilena. La implementación de estas medidas requerirá del conocimiento y apoyo técnico de profesionales especializados en el sector forestal.

¿Qué conocimientos específicos obtuvo de la Facultad de Ciencias Forestales y Recursos Naturales de la UACh que contribuyen a ejercer su labor actual?

Estudié en la Facultad de 1979 a 1983. Tuve buenos profesores en casi todas las áreas de formación profesional, pero en lo personal, fueron decisivos para mí los conocimientos de mensura y modelos de simulación que obtuve del profesor Roland Peters, y sobre la aplicación de modelos matemáticos al manejo silvícola del profesor Mario Puentes (QEPD). Con ellos hice mi tesis de grado, desarrollando un sistema computacional para analizar la distribución espacial de rodales de Lenga. La universidad tenía buenos recursos computacionales para la época y el acceso a ellos me permitió aprender programación. Las salidas a terreno y las prácticas en los bosques me hicieron preferir la carrera forestal por sobre la industrial, y en tal sentido contribuyeron en gran medida mi labor actual.

¿Cuál fue su experiencia como investigador Senior en el New Zealand Forest Research Institute?

Vivir y trabajar en Nueva Zelanda durante 3 años fue una experiencia muy grata, tanto en lo académico como personal. El FRI es un referente mundial como instituto de investigación especializado en el manejo de plantaciones forestales. Me incorporé a un proyecto relacionado con la cadena de valor del pino radiata, como especialista en el área de optimización de la producción y transporte. Me correspondió dirigir el desarrollo de los modelos de optimización que integran un sistema de planificación jerárquica implementado para las empresas forestales de Australia y Nueva Zelanda. El software que utiliza estos modelos ganó el premio “Commercial Solution Award” otorgado por el FRI en 2003, lo que fue un logro importante como profesional. En términos personales, aprendí a apreciar la gran calidad de vida neozelandesa, entre cuyas virtudes está una educación pública de alto nivel, que da buena preparación a todos por igual.

¿Qué le diría a los futuros estudiantes de Ingeniería Forestal?

Que estudiarán una carrera profesional atractiva, que combina aspectos de ingeniería con biología. Es una carrera que da la oportunidad de ejercer la profesión al aire libre, en contacto con los bosques y la vida silvestre, además de darle un sentido de cuidado del ambiente y de la sociedad rural para quien realiza sus actividades productivas en el espíritu del manejo sustentable del recurso forestal. También permite desarrollarse en proyectos interdisciplinarios, por lo que a medida que avancen en sus estudios principales, les recomendaría que estudien cursos complementarios a su formación profesional, que les permitan interactuar con otros profesionales junto con ampliar sus competencias laborales en el área de trabajo de su elección.