Investigación avanza en conocimiento de patógeno que afecta a las plantaciones de pino radiata

Investigación avanza en conocimiento de patógeno que afecta a las plantaciones de pino radiata

El Ingeniero Forestal Cristian González determinó la filogenia, patogenicidad y ciclo de vida de organismo que produce graves daños en la especie pino radiata. Con este estudio obtuvo el grado de Doctor en Ciencias Forestales en la Facultad de Ciencias Forestales y Recursos Naturales de la UACh.

El patógeno Neonectria fuckeliana es un organismo que afecta el recurso forestal, generando malformaciones en Pinus radiata, acanaladuras y árboles “revirados”. Desde sus primeros reportes, en el año 2008, el Laboratorio de Salud de Bosques y Ecosistemas de la UACh ha estudiado esta enfermedad, logrando importantes avances. El Ingeniero Forestal Cristian González, miembro de dicho laboratorio, ha enfocado en este tema su tesis para la obtención del grado de Doctor en Ciencias Forestales.


El estudio “Filogenia, Patogenicidad y Ciclo de Vida de Neonectria fuckeliana en Plantaciones de Pinus radiata en Chile” fue presentado el martes 3 de julio en la Facultad de Ciencias Forestales y Recursos Naturales de la UACh.


El investigador describió los principales aportes de su tesis. “El primero de ellos fue establecer una nueva clasificación de la cepas presentes en Chile y el resto del mundo, logrando determinar un nuevo género denominado Corinectria. Asimismo, las cepas de Chile pasaron a ser una nueva especie determinada como Corinectria constricta, y las del resto del mundo como Corinectria fuckeliana”, explicó.
Este exhaustivo trabajo se logró con la colaboración de la Dra. Priscila Chaverri de la University of Maryland, en Estados Unidos, donde González realizó una pasantía doctoral. 


“Se logró determinar las condiciones de infección en los árboles –agregó-, llegando a descubrir que el hongo puede ingresar a la planta a través de verticilos sin podar, conocimiento que hasta ahora era desconocido, ya que se asumía que la infección en los árboles era solo a través de la herida de poda. Esto genera que las medidas de protección antifúngica que hasta ahora se realizaban sean inadecuadas, ya que el hongo tiene la capacidad de ingresar por esta otra vía no requiriendo necesariamente la herida de poda para la infección”. 


Este estudio también estableció que el hongo puede permanecer en el interior de los árboles sin presentar síntomas de daño, lo cual dificulta las labores de detección en plantaciones.


Por último, otro de los aportes de esta investigación mencionados por el Dr. González, es que  por primera vez a nivel mundial se propuso un ciclo de vida del hongo en plantaciones afectadas, identificando el período de tiempo y las condiciones necesarias para la aparición y desarrollo de las estructuras fúngicas y su importancia en la diseminación del hongo.