Geógrafa analizó la evolución del río Blanco Este luego de erupciones del volcán Calbuco

Geógrafa analizó la evolución del río Blanco Este luego de erupciones del volcán Calbuco

Valeria Zingaretti Carrizo realizó un estudio geomorfológico  que abarcó 50 años, con esta investigación la geógrafa argentina finalizó su Magíster en Ciencias mención Bosques y Medio Ambiente en la UACh.

Feliz por haber finalizado el Magíster en Ciencias mención Bosques y Medio Ambiente se encuentra la geógrafa Valeria Zingaretti Carrizo, que enfocó sus estudios en la investigación geomofológica del río Blanco Este, luego de las erupciones del Volcán Calbuco. Rindió su examen de grado el martes 23 de abril en la Facultad de Ciencias Forestales y Recursos Naturales de la UACh.


La investigación realizada durante su magíster deja información útil para nuestro país, debido a que es la primera vez que se lleva a cabo un estudio sobre ríos afectados por erupciones y que abarque 50 décadas, ya que se analizó la transformación del río Blanco Este después de las erupciones ocurridas en los años 1961 y 2015. 


“Se realizó un estudio de la evolución geomorfológica para conocer el comportamiento  del río y saber si llegó a un estado de cuasi equilibrio luego de las erupciones”, explicó Valeria, quien observó que recién a partir de la tercera década éste comienza a mostrar un patrón geomorfológico más estable. Un “cuasi equilibrio” lo llama, porque el equilibrio total nunca llega. 


“Se hizo un estudio de evolución de vegetación por coberturas vegetales que se utilizó como indicador para observar los cambios, y efectivamente se ve cómo la vegetación va revegetando  el canal activo y el río pasa de multicanal a un solo canal, lo que indica una estabilidad”, señaló.


Su investigación demuestra que después de una erupción se desencadenan otros efectos,  a veces más dañinos que la propia erupción. El río continúa movilizándose y no se estabiliza ni siquiera en diez años. Esta situación fue evidente para la profesional luego de una estadía en Estados Unidos, donde visitó el Mount St. Helens. “Los investigadores de ese país aún continúan estudiando los efectos de la erupción de  ese volcán del año 1980  y todavía siguen encontrando nuevos resultados. Los efectos continúan, el hábitat se destruye por completo, afectando la flora y fauna”, indicó.


Tener en cuenta este aspecto es muy relevante. Valeria lo explica con un ejemplo: “En mi área de estudio había una hidroeléctrica que quedó totalmente enterrada bajo los sedimentos. Ahora, cuatro años luego de la última erupción se comenzó a construir nuevamente, pero es un sitio que aún sigue extremadamente  dinámico”.


Estos resultados formarán parte de una publicación científica próximamente.