Las consecuencias del hombre en el planeta, la era del Antropoceno

Las consecuencias del hombre en el planeta, la era del Antropoceno

Columna del Dr. Antonio Lara, académico Facultad de Ciencias Forestales y Recursos Naturales, UACh e investigador del (CR)2.

En diciembre de este año Chile será anfitrión de la cumbre de cambio climático más importante del mundo: la Conferencia de las Partes, de las Naciones Unidas (COP25).  Así, nuestro país se ve  obligado a plantearse importantes desafíos en un escenario de cambio global, producto del cual la disminución de las precipitaciones, las sequías,  invasiones biológicas y mega incendios son cada vez más recurrentes.


En este sentido, y en el marco de esta Conferencia internacional, se realizó en la Universidad Austral de Chile y en conjunto con el Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR)2, la presentación del Informe  a las Naciones “Antropoceno en Chile: evidencias y formas de avanzar”, documento que sintetiza investigación interdisciplinaria del (CR)2 y que corresponde a una divulgación basada en evidencia científica que ha sido publicada en diversos artículos de prestigiosas revistas.


Cuando hablamos del Antropoceno nos referimos a la época geológica actual que se define por la alteración de las condiciones biofísicas y geológicas del planeta como consecuencia de la actividad humana. Algunas de sus manifestaciones son los megaincendios que afectaron a Chile el verano 2016 y 2017.  Olas de calor y  la proliferación de plantaciones forestales continuas de pinos y eucaliptos hicieron que este desastre se intensificara aún más.


Las evidencias del impacto que tienen actividades humanas sobre el ecosistema son indiscutibles, y a pesar de que las medidas hasta ahora tomadas son insuficientes, estamos avanzando hacia una mayor toma de conciencia que admite que los seres humanos somos los responsables y que tenemos mucho que hacer para limitar el calentamiento global y las emisiones de efecto invernadero. En este sentido, es importante destacar a los jóvenes como impulsores de cambio. Es aquí donde actividades realizadas desde la academia, para estudiantes, profesores, y diversos actores, como la difusión del Informe a las Naciones –que se efectuó en Santiago, Concepción y Valdivia-  son esenciales para generar un diálogo informado y que lleve a la acción.