El hongo entomopatógeno fue descrito en el Laboratorio de Salud de Bosques de la Facultad de Ciencias Forestales y Recursos Naturales de la UACh.
Un hallazgo científico de gran importancia para Chile que da cuenta de la gran diversidad de hongos entomopatógenos existentes en el país se ha realizado en el Parque Nacional Alerce Costero, de Valdivia. Se trata de Papiliomyces australis, un hongo parásito o patógeno fúngico que infecta larvas de la familia Hepialidae (denominadas comúnmente polillas fantasma).

El hongo fue avistado por el guardaparques Francisco Noriega, quien con la ayuda del estudiante de Ingeniería en Conservación de Recursos Naturales Pablo Silva, decidieron extraerlo para su análisis. Fue así como llegó al Laboratorio de Salud de Bosques de la Facultad de Ciencias Forestales y Recursos Naturales de la Universidad Austral de Chile, donde el investigador Esteban Gallardo-Pillancari estuvo a cargo de la descripción con la colaboración de un equipo del laboratorio.
Los hongos entomopatógenos son microorganismos que infectan y eliminan insectos, estos hongos se investigan como una alternativa natural a los pesticidas químicos para el control biológico de plagas agrícolas y forestales.
“Papiliomyces australis corresponde al registro más austral del mundo, en el ámbito de biogeografía es el primero en el continente sudamericano ya que solamente está en China, Nepal y ahora en Chile. En términos filogenéticos es una especie basal, es decir, comparte rasgos morfológicos de todas las especies. Es un hongo antiguo que probablemente existía desde antes de que se separaran los continentes y esa es la razón de su distribución”, señaló Esteban Gallardo-Pillancari, Ingeniero en Conservación de Recursos Naturales y Magíster en Ciencias mención Bosques y Medio Ambiente de la UACh.
Añadió que “este registro demuestra que en Chile existe una rica diversidad de hongos entomopatógenos y evidencia la necesidad de aumentar las exploraciones fúngicas en el país”. Para el investigador el problema no es que no existan estos hongos, sino que no se buscan o no hay apoyo suficiente para estas búsquedas, ya que es muy probable que se encuentre también en otros parques con bosque antiguo.

De todas formas, Esteban Gallardo recalcó que su aparición no es común, sino que existen ciertos períodos donde emerge. “Esto se debe a la ecología del hongo. La estrategia evolutiva que desarrolló es infectar a las larvas de insectos y utiliza esta larva como estructura de resistencia, lo que se llama esclerocio. Un esclerocio es como micelio compactado que generan algunos hongos para poder sobrevivir de un incendio, una sequía u otras catástrofes que puedan llegar a afectar su ciclo. Entonces probablemente este hongo colonizó la larva, generó esclerocio a partir de la larva y sobrevivió ahí muchos años, sin necesidad de emerger. Por eso hay periodos donde no se ve”, indicó.
Para el Ingeniero en Conservación de Recursos Naturales su largo ciclo de vida aclara el hecho de que el hongo no pudo ser una especie introducida desde un país como China. “Es importante aclarar que ésta no es una especie que haya llegado de pronto a nuestro país, sino que en realidad son interacciones muy antiguas y específicas, ya que, si la larva de la polilla desaparece, el hongo también lo hace”.
Esta investigación fue difundida recientemente en la revista Fungal Biology (ver enlace).