Escuela de Graduados Facultad de Cs. Forestales y Recursos Naturales

El zorro y la güiña serían los carnívoros nativos más resilientes en la ciudad

Entender cómo responde la fauna a la urbanización fue el objetivo del estudio de José Infante, recientemente graduado del Doctorado en Ecosistemas Forestales y Recursos Naturales de la UACh.

Desde hace tiempo los avistamientos de zorros y otros carnívoros nativos en áreas urbanas han surgido con mayor frecuencia, lo que ha provocado muchas interrogantes entre quienes estudian y monitorean el comportamiento animal. En la Facultad de Ciencias Forestales y Recursos Naturales de la UACh es una línea relevante de investigación y donde se llevan a cabo numerosos estudios. Uno de ellos es la tesis “Persistencia de carnívoros nativos bajo cambios en dinámicas de competencia a causa del ser humano”. del Ingeniero Agrónomo José Infante Varela, recientemente graduado del Doctorado en Ecosistemas Forestales y Recursos Naturales.

Fauna nativa en la ciudad

Entender cómo persiste la fauna nativa en paisajes dominados por el ser humano y carnívoros domésticos fue el principal objetivo de este estudio. “Los componentes aplicados de mi tesis permitirán tomar mejores decisiones sobre qué especies priorizar en su conservación y qué medidas tomar para hacer más amigables las áreas urbanas y zonas rurales que se están urbanizando para la fauna silvestre. Por ejemplo, este estudio contribuye a entender cómo responden distintos carnívoros nativos (güiñas, zorro chilla, zorro culpeo, chingue y quique) a gradientes de urbanización donde el libre deambular de perros y gatos es común”, explicó el profesional, cuya tesis fue patrocinada por el Dr. Eduardo Silva.

Una conclusión importante mencionada por Infante que abordaría la capacidad de los animales de adaptarse al medio, es que su tesis sugiere que los carnívoros que están declinando poblacionalmente en el tiempo son aquellos que muestran mayor rigidez en su comportamiento; mientras que los poblacionalmente estables son plásticos, disminuyendo su actividad diurna donde hay más perros.

“Finalmente, el componente más ecológico de mi tesis aporta un nuevo marco conceptual para estudiar las dinámicas de coexistencia de los carnívoros nativos en paisajes dominados por el ser humano, donde se incluye la variación estacional del largo de la noche como modulador de competencia entre especies nativas”, explicó.

El zorro y la güiña: los más resilientes

El estudio de José Infante, con datos de 944 instalaciones de cámaras trampa en zonas rurales y urbanas cercanas a Villarrica, Pucón, Valdivia y Puerto Montt, mostró que la persistencia de los carnívoros nativos puede depender de cómo el cambio en el paisaje modifica las dinámicas de competencia entre carnívoros a través del espacio y el tiempo.

“Para conservar la integridad de los ensambles de especies nativas, entonces necesitamos no solo proteger su hábitat, también debemos preocuparnos de las dinámicas y regímenes de competencia que permiten a cada especie persistir”, señaló.

En este sentido, una conclusión reveladora a la que pudo llegar el estudio es que el zorro chilla y la güiña son las especies más resilientes, pudiendo incluso estar presentes en zonas urbanas regularmente, habiendo parques o corredores de vegetación.

“Al parecer los chillas lograrían evitar parte de la presión de los perros al volverse más nocturnos en su presencia. La güiña, que es nocturna, lograría desplazarse por paisajes urbanos al evitar lugares donde los gatos domésticos deambulan libremente. A diferencia de las güiñas y chillas, el chingue y el quique mostraron una declinación a través del tiempo en paisajes rurales donde se está parcelando para asentamientos humanos, donde, además, mi tesis muestra que la presencia de perros y gatos está aumentando fuertemente”, aclaró.

“En términos prácticos, mis resultados sugieren que, si logramos al menos restringir la actividad nocturna de perros y gatos, podríamos descomprimir el refugio nocturno para los carnívoros silvestres, facilitando la coexistencia entre especies nativas. Por supuesto, aún mejor sería evitar que las mascotas deambulen sin supervisión en todo momento”, añadió.

Parte de este estudio, asociado a recientes registros de guiña, fue dado a conocer por la prestigiosa revista Landscape and Urban Planning (ver enlace https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0169204626000988?via%3Dihub). Aquí se señala que fueron detectados siete carnívoros silvestres, de los cuales cinco se encontraban dentro de áreas urbanas. Tan solo con una moderada densidad de asentamientos en el paisaje, los carnívoros domésticos ya se encontraban en todas partes, mientras que los nativos mostraron una disminución en su presencia y actividad con el aumento de la urbanización.

Se recalcó que “se necesita más investigación y colaboración entre países con el problema de perros y gatos que deambulan sin supervisión, para evaluar el papel de los carnívoros domésticos como amplificadores de la perturbación humana y para orientar los esfuerzos de planificación urbana que promuevan la coexistencia con la fauna silvestre nativa”.

Finalmente, José Infante, manifestó sentirse feliz por estos resultados y también por las decisiones que tomó al escoger la UACh para estudiar, así como el grupo de personas con quienes pudo trabajar. “El laboratorio de Fauna Silvestre de la UACh es un lugar donde pude encontrar muchas oportunidades de investigación, trabajo, y un equipo humano y calidad de personas que no hubiese imaginado”, afirmó.

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