Escuela de Graduados Facultad de Cs. Forestales y Recursos Naturales

Experto dicta charla sobre la vegetación y la captura de niebla en la región de Coquimbo

Jaime Cuevas, investigador del Centro Científico CEAZA, participó de ciclo “Dendro-Seminarios” que organiza el Laboratorio de Dendrocronología y Cambio Global de la UACh.

El Laboratorio de Dendrocronología y Cambio Global de la Facultad de Ciencias Forestales y Recursos Naturales de la UACh ha organizado diversas charlas abiertas a la comunidad que se enmarcan en la iniciativa “Dendro-Seminarios 2025”. En esta ocasión, se realizó la presentación “El papel de la vegetación arbustiva en la captura de niebla en la Región de Coquimbo”, la que estuvo a cargo del investigador del Centro Científico CEAZA, Jaime Cuevas.

Durante su exposición, el profesional se refirió a una investigación realizada junto a su equipo de trabajo en la zona norte de nuestro país. “Nuestra investigación fue motivada sabiendo que los árboles capturan la niebla y este es un fenómeno que se produce en zonas donde hay mucho déficit hídrico. Incluso acá en la región de Los Ríos tenemos mucha niebla, pero como existen altas precipitaciones, ésta no es tan importante para el presupuesto hídrico del ecosistema”, explicó.

Agregó que “en el norte nos centramos en vegetación xerofítica y arbustos o vegetación más baja de a lo más 3 metros de alto. Sospechamos que tiene un efecto, sobre todo en las cumbres de los cerros, donde se acumula esta niebla, sin embargo, esto no había sido estudiado ni documentado”.

Lo que los científicos descubrieron es que estos arbustos, vegetación entre la que también se encuentran cactus de 3 metros de alto, realmente capturan la niebla en cantidades significativas. “La mayor cantidad acumulada observada fue 180 milímetros, lo cual es poco al compararlo con Valdivia, pero si pensamos en que en La Serena llueve 62 milímetros al año, es una gran ayuda”, afirmó.

El copao, cactus endémico de la región de Coquimbo y Atacama, es el que captó mayor cantidad de niebla a través de sus espinas, las que actúan como una especie de malla. El quisco, por su parte, logró cosechar 120 milímetros.
“Existe también otra forma en la que estas plantas interceptan la niebla. Los cactus poseen un organismo que es el liquen, una especie de masa filamentosa que actúa como una esponja, porque absorbe sin soltar de inmediato”, señaló.

Este estudio fue publicado en una revista científica y el investigador indicó que buscarán continuar trabajando en esta línea. “Nosotros también intentamos analizar si existe una forma de optimizar la cosecha de niebla a través de riego. Uno puede regar con niebla esa misma planta y someterla a tratamientos silviculturales, como la poda”, agregó.

Para el investigador es muy importante visitar la UACh y compartir su experiencia ya que “entrega un punto de comparación extremo de lugares donde el agua falta versus el sur, donde hay más disponibilidad. Sin embargo, cuando baje la proporción de lluvia puede, en forma inversa, empezar a aumentar la de niebla. Existen algunos modelos climáticos que muestran que va a bajar la precipitación y aumentará la de niebla. Entonces es bastante importante conocerlo porque una fuente de agua puede ser suplida por la otra”.

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